Friction bad

Haciendo alusión a la serie de televisión, queremos dejar una cosa clara en el mantenimiento y puesta a punto de suspensiones: la fricción es mala.

En primer lugar definiremos que es la fricción y de qué depende. En próximos artículos detallaremos donde aparece, cuales son las causas y como minimizar su efecto.

La fricción es la fuerza que se opone al movimiento entre dos superficies en contacto. La magnitud de esta fuerza de fricción depende de los materiales en contacto y la rugosidad de las superficies, que determinan el coeficiente fricción: “m”, y de la “presión” a la que este sometida ambas superficies en contacto: “N”.

Generalmente los materiales en contacto, o mejor dicho, el tratamiento superficial o recubrimiento, presente en los componentes de las suspensiones, tienen un coeficiente de fricción estático relativamente bajo, entre 0.04 y 0.10. No obstante, estos valores son para condiciones en seco, es decir sin lubricación, donde el mismo rozamiento entre ambas superficies genera el desgaste de una de ellas (la mas blanda) o ambas (si tienen una dureza similar). Por ello es muy importante que siempre exista una buena lubricación que genere una película de lubricante, y que además disminuye el coeficiente de fricción sensiblemente (0.015-0.025).

Por otra parte, la presión a la que se someten las superficies en contacto depende de a que componente pertenezca: casquillos interiores horquillas, retenes, juntas, rodamientos, cojinetes… En algunos de estos casos las fuerzas originadas por la presión de contacto entre las superficies pueden llegar a ser hasta 5 veces el peso del conjunto del ciclista y la bicicleta. Por ejemplo para un conjunto de 100kg, pueden generarse fuerzas de contacto de más 500kg. Esto puede provocar que la película de lubricación entre ambas se rompa y la fricción generada sería en condiciones de seco.

Es de vital importancia para nuestras suspensiones que funcionen en buenas condiciones de lubricación y además con lubricantes; aceite y grasas, que sean capaces de soportar las presiones de contacto y condiciones ambientales.

Algunos de los lubricantes RSP indicados para un buen y duradero funcionamiento son: